En la terraza rodeada de contenedores pintados por artistas locales, encontrarás una carta variada que va desde parrilladas locales hasta platos asiáticos y mexicanos. El ambiente evoluciona naturalmente a lo largo de las horas: relajado al inicio de la noche con las familias, más festivo cuando cae la noche y sube la música. Los viernes por la noche, los habituales del barrio se reúnen aquí en gran número.
El concepto tiene aquí todo su sentido: cada miembro del grupo elige su puesto según sus antojos, todos se encuentran en el mismo lugar.