Cas Abao se encuentra en la región de Banda Abou, en la costa oeste de Curazao, entre Willemstad y Westpunt. Se llega por una carretera principal asfaltada que termina en un tramo de tierra, algo accidentado pero transitable, antes de desembocar en un aparcamiento con sombra. La entrada se paga por vehículo en la caseta, lo que da acceso al aparcamiento vigilado, a las duchas y a los vestuarios.
Lo que llama la atención al llegar es el contraste entre la arena blanca y fina de la playa y los distintos tonos de azul turquesa del agua, bordeada de palmeras que ofrecen algunos rincones de sombra natural. En el lugar se alquilan tumbonas y sombrillas para todo el día, y un bar-restaurante de playa sirve bebidas y platos ligeros in situ. Para quienes quieran prolongar la relajación, un pabellón de masajes ofrece tratamientos junto al mar, frente al horizonte.
El verdadero atractivo de Cas Abao está bajo la superficie: el arrecife comienza a pocos metros de la orilla, especialmente en el lado derecho de la bahía, donde la visibilidad y la vida marina tienen fama de ser mejores. Con máscara y tubo basta para cruzarse con peces loro, tortugas y coral sin necesidad de alejarse mucho de la costa. Un centro de buceo en el lugar permite alquilar material o iniciarse en el buceo con botella para quienes la curiosidad empuja un poco más lejos bajo el agua.
Vas a necesitar coche
La mayoría de las mejores playas están a al menos 45 minutos de Willemstad. Alquilar un coche no es opcional.