El Carnaval de Curazao 2027 se anuncia, como cada año, con varias semanas de antelación. Todo empieza en enero con el Tumba Festival, un concurso musical de varios días que ocupa un lugar especial en el corazón de los curazoleños. Los artistas locales compiten por el título de Rei di Tumba, y la canción ganadora se convierte en el himno oficioso que acompañará todas las fiestas y desfiles hasta el final de la temporada.
El punto culminante llega el domingo 7 de febrero de 2027 con la Gran Marcha, el gran desfile que recorre las calles de Willemstad. Trajes de plumas y perlas, brass bands y carrozas decoradas avanzan al ritmo de la tumba, ante miles de espectadores que se instalan a lo largo del recorrido desde primera hora. Es el momento en que la isla entera parece bailar en un solo movimiento, en un ambiente festivo y profundamente comunitario, donde las familias se mezclan con los visitantes que descubren esta tradición por primera vez.
La temporada se cierra el martes 9 de febrero por la noche con la Marcha di Despedida, el desfile de despedida, la víspera del Miércoles de Ceniza. Las carrozas iluminadas atraviesan la ciudad en la noche, y la fiesta termina tradicionalmente con la quema del Rei Momo, gesto simbólico que marca el final del carnaval antes del inicio de la Cuaresma.
Lo que más llama la atención de este carnaval es que no pertenece a nadie en particular y a todos a la vez: cada barrio, cada grupo, cada generación encuentra su lugar, y quizá sea eso lo que lo convierte en una de las citas más entrañables del calendario caribeño.