Cerca de Breedestraat, en Otrobanda, uno se topa con una escalera que no se parece a ninguna otra: cada peldaño está pintado con motivos geométricos vivos, transformando un simple pasaje en una auténtica obra de arte al aire libre. Esta escalera colorida nació durante el festival Kaya Kaya en 2018, cuando la artista Avantia Damberg le dio esta identidad que hoy la convierte en uno de los rincones fotográficos más reconocibles de Curaçao.
El lugar forma parte del renacimiento del arte urbano en Willemstad, ese movimiento que ha transformado Otrobanda - largamente olvidado - en un barrio donde murales y fachadas restauradas cuentan ahora la historia y la cultura de la isla. Desde lo alto de la escalera, la vista se abre hacia el puente Queen Juliana, cuya silueta arqueada domina el horizonte.
El acceso es libre, a cualquier hora del día. Para disfrutar de una luz más suave y evitar el paso de otros visitantes que buscan la misma foto, es mejor pasarse temprano por la mañana o al final de la tarde.
El verdadero placer, sin embargo, está en no quedarse solo ahí. Las callejuelas alrededor de Otrobanda están repletas de murales y pequeñas galerías, y el paseo continúa naturalmente de un muro pintado a otro, siguiendo las fachadas restauradas que, poco a poco, cuentan la transformación de todo un barrio.